Cinco años después del cierre del Cine Larios: así lo recuerda su último proyeccionista

Algunos trabajadores de Multicines Larios en 2006

Algunos trabajadores de Multicines Larios en 2006

Esta semana se cumplen cinco años desde que los multicines del Centro Comercial Larios proyectaran sus últimas películas en las míticas salas que marcaron un antes y un después en las vidas de muchos cinéfilos malagueños. Su cercanía a las estaciones de tren y autobuses de la capital lo convirtieron en el referente de muchos adolescentes que los fines de semana apostaban por el cine. Las parejas encontraban en él un lugar céntrico y con aparcamientos para ver los estrenos en pantalla grande. Y las familias también encontraron aquí el lugar donde terminar una jornada de compras. El 28 de abril de 2011 el cine cerró sus puertas y desde entonces, aquel gran local quedó vacío y ninguna otra empresa ha vuelto a alquilarlo.

Jesús Castilla es uno de los proyeccionistas que pasaron cientos de horas poniendo y quitando cintas, cambiando carteleras y enlazando tráilers y bloques de publicidad. Fue el último en proyectar una cinta en estas salas. Código 29 ha hablado con él para que nos cuente cómo recuerda aquellos días de cine.

Jesús Castilla, último proyeccionista del Larios

Jesús Castilla, último proyeccionista del Larios

Cuando abrió el cine del Larios fue una revolución en Málaga… ¿recuerda dónde estaba usted ese día?

 Realmente, lo que si se me viene a la mente es que fue una revolución ya que para empezar las butacas empezaban a ser numeradas (aunque no todos los pases), y estábamos acostumbrados a tener que coger sitio en el América Multicines, que estaba justo al lado. Por lo que el día de la inauguración intenté ir pero fue imposible, tuve que esperar varios días para poder ver la primera película allí.

 ¿Qué pasaba por su cabeza cuando proyectó la última película?

             Te das cuenta que va a terminar todo, que cierra un cine con historia, que al día siguiente ya no hay cartelera, en definitiva y sobre todo, es impactante cuando deja de escucharse el sonido del proyector ya que en las cabinas que trabajaban con películas en 35mm había un sonido de proyectores muy peculiar y al cual todos los operadores terminábamos acostumbrándonos.

¿Recuerda qué película terminó la última en el último pase? ¿La ha visto?

            Cuando el cine sabía que iba a cerrar dejaron de venir estrenos, y mas bien venían “reestrenos” de otros cines o simplemente proyectábamos lo que teníamos. Creo recordar que la última fue la película “soy el número cuatro” pero acabaron varias a la vez.

¿Había mucha gente en ese pase?

            La verdad es que no. Solamente arrancamos la mitad de las salas, y personalmente creo que debería haberse anunciado en la prensa o en algún medio que el cine iba a cerrar. Estoy seguro que muchos malagueños y malagueñas hubieran venido a despedirse de un cine que se fue guardando muchos secretos de espectadores que fueron y que pasaron grandes ratos allí. Me hubiera gustado crear un evento del tipo “el último pase”, “la última película”, en fin, es una opinión personal pero creo que tanto el cine como todos los trabajadores que han pasado por allí, merecía un final mucho mejor y mas valorado.

Era un cine barato…

            Era un cine muy asequible. Quizá fue lo que le mantuvo con vida los últimos tiempos. Por 4 euros o 5 euros y poco, tenías un miércoles tus palomitas incluidas con la entrada. Para la gente de 14-18 años era ideal, ya que salir un viernes con 10€ y querer ir al cine con la pandilla y cenarte una hamburguesa no era fácil, por no decir imposible, en otros recintos.

Ya es parte de la Historia reciente de Málaga.

            Eso es. Y pasa a formar parte de una larga lista de cines que han pasado por la ciudad, tales como el América, el Regio, Astoria, etc… Siempre quedará ahí su recuerdo y todo lo que aportó a los cines actuales de la provincia en recursos, ideas y funcionamiento.

¿Qué factores pudieron influir en el cierre?

            Un cine suele cerrar cuando tiene otro cine mas grande cerca y al final el pez grande se come al chico. Con esto quiero decir que los cines del Vialia muy modernos y con las butacas en grada al final aunque sean mas caros, acaban siendo mas atractivos para los espectadores.

Bien es cierto que el cierre se aceleró porque la antigua empresa propietaria estaba inmersa en un proceso de venta en el que supuestamente, el Larios no podía entrar.

Por lo que son un cúmulo de cosas: los espectadores no eran suficiente para garantizar unas cuentas ya de por si deficitarias y que en el horizonte había una digitalización de salas que no iba a ser posible asumir, por lo que el resultado es echar el cierre.

¿Qué recuerdos guarda de aquella época?

            Muchos desde luego. Recuerdo que yo no sabía nada de poner una película y lo aprendí todo allí, como un oficio, gracias a unos grandes maestros que tuve. Recuerdo que me soprendió que la primera imagen de mi jefe que tuve era de estar lleno de grasa hasta arriba arreglando la sala 5 y me pregunté que si poner una película iba a ser asi de difícil; está claro que eran los miedos del primer día.

Otro gran recuerdo en la cabina fue la primera vez que me quedé solo, ya que mi jefe terminaba turno y me quedé con la película de “Yo-robot” con la sala 10 llena y en el pase de madrugada tuvimos un retraso de casi 30 minutos.

A nivel de compañeros me llevo tantos que no caben en esta entrevista, allí pasabas tantas horas que te daba tiempo a pelearte con ellos, a quererlos, a reírte, en definitiva a vivir muchas historias que el cine guardó dentro cuando echó el cierre pero que siempre cuando nos encontramos antiguos compañeros recordamos los años que hemos pasado.

¿Dónde trabaja ahora?

Actualmente trabajo en una gran superficie de alimentación y estoy muy contento de formar parte de un gran grupo.

¿Podría funcionar hoy un cine en el Larios?

Hoy día tendría que haberse reinventado. Quizá a menor nivel, con la mitad de salas, un cine mas de autor con películas menos comerciales podría tener resultado. También se podría proyectar un espacio educativo para niños como teatros, ciclos de películas, etc. Pero creo que por ahora el cine sigue como está, cerrado y esperando que alguien apueste por utilizar el espacio que sigue allí en el centro comercial.

Gracias.

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