El malagueño David Leo gana el mayor bote de la historia de Pasapalabra

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Por fin lo ha conseguido. David Leo, el joven malagueño de 27 años afincado en Barcelona, se ha llevado hoy el mayor bote de la historia de Pasapalabra: 1.866.000 euros, ahí es nada. Además de los más 124.200 euros que ya tenía acumulados.

Le ha costado 109 programas y hasta 13 veces ha estado a una sola palabra de conseguirlo, con lapsus incluidos. Pero hoy, 10 de octubre de 2016, ha hecho historia, siendo además uno de los campeones más jóvenes que han pasado por el concurso, con solo 27 años.

Y con este éxito, el presentador y conductor del programa Christian Gálvez casi ha podido cumplir su sueño de pintar a David el pelo de rosa mientra él recitaba un poema, algo con lo que llevan bromeando mucho tiempo y que además demuestra la buena conexión entre Christian y David. Pero en esta ocasión ha sido Paz Padilla, invitada en el equipo de David, la encargada de dar color a la melena del malagueño.

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David, con el pelo rosa, junto a Christian Gálvez a su izquierda, su rival y los invitados del programa

David se gana la vida como profesor de español para extranjeros, a quienes pone a prueba con roscos como los de Pasapalabra, para que aprendan palabras. Algo que conoce muy bien, ya que lleva meses dedicando casi todas las horas del día a estudiar y repasar estas palabras.

Desde el año 2013 ha estado preparándose para participar en el concurso, viendo roscos y apuntándose palabras. En 2015 se inscribió finalmente en el casting y, a partir de ahí, visiona cada mañana una media de 10-15 programas por internet, clasificando las palabras por campos semánticos y letras, además de elaborar una lista interminable con personajes históricos.

Con este bote, tal y como David ha repetido en varios programas, se dedicaría a vivir tranquilo sin preocuparse por su estabilidad económica, y podría hacer su tan deseado viaje a Japón junto a su novia. Apasionado de la literatura y el emprendizaje, sueña también con abrir una librería-café o una academia, donde otros especialistas de Humanidades pudieran impartir clases y compartir sus conocimientos.

La vida de David

Es el pequeño de cinco hermanos, dos de ellos tienen un grupo de música, ‘Isbert’, y otro es historietista. Su padre Alfonso, se dedica a la banca y su madre, María Pilar, es profesora. A los 18 años David comenzó sus estudios de Filología Hispánica en Málaga y, tras cursar una beca de la Fundación Antonio Gala en Córdoba y finalizar su carrera, tanto él, como su novia Laura, decidieron trasladarse a Barcelona.

Fue allí donde estudió el postgrado de español para extranjeros con el objetivo de impartir clases y ganar algún dinero que le permitiera sobrevivir. Esa es su fuente de ingresos desde que se mudó hace tres años y medio a la ciudad condal.

Con tan solo 18 años, el actual campeón se presentó al concurso Gran Slam, donde conoció a otros súper campeones de Pasapalabra, como Alberto Izquierdo o Sebastián Cárdenas, que le venció en aquel programa. Después participó en Avanti y ganó 54.000 euros, premio que le ha permitido mantenerse en Barcelona. Ya en esta ciudad se inscribió en Saber y Ganar, fijándose como próxima meta Pasapalabra.

A David le apasionan la música y el arte, pero, sobre todo, el cine, tanto francés como polaco. Entre sus aficiones se encuentran la cocina, que le relaja, y los campeonatos de Trivial que juega dos jueves al mes.

Sin embargo, su verdadera devoción son las palabras. Su interés por la literatura empieza a hacerse latente a los 14 años, preferentemente por la poesía, teniendo como referentes por entonces autores como Miguel Hernández o Quevedo. A los 16 años gana su primer concurso literario, el Noctiluca de Poesía Amorosa, con su poema ‘Veintiocho’, que supone también su primera publicación.

No obstante lo mejor estaba por llegar. Sólo un año más tarde, a principios del año 2006, y con tan sólo 17 años, gana la XXI edición del Premio de Poesía Hiperión con su libro de poesías ‘Urbi et Orbi’. Este galardón le servirá para conocer a otros escritores que le animarán a potenciar su carrera literaria.

A lo largo de estos años también cabe destacar su presencia en recitales de poesía, algunos de envergadura como el Festival Cosmopoética de Córdoba. Uno de sus sueños, de hecho, sería poder recitar en el Festival de Poesía de Medellín, en Colombia.

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