‘El Bar’ de Álex de la Iglesia abre las puertas del 20 Festival de Málaga

Un bar de barrio. Una dueña algo tirana, un camarero simplón y varios parroquianos que desayunan sus cafés y sus pinchos de tortilla. Una estampa habitual de cualquier barrio. Uno de los clientes sale por la puerta y muere tiroteado, y otro más algo después. Nadie se atreve a salir del bar. ¿Pero por qué esos disparos? ¿Hay un asesino en el bar, quizá un terrorista? ¿O algún enfermo contagioso?

Esa es la premisa de ‘El Bar’, la nueva película de Álex de la Iglesia que la prensa ha podido ver esta mañana como pistoletazo de salida del 20 Festival de Málaga, y que esta noche se proyectará en la gala inaugural en el Teatro Cervantes de Málaga, la cual estará presentada por el malagueño Fran Perea y Manuela Vellés.

“Es un honor y una alegría inaugurar la 20 edición”, afirmó el cineasta vasco, con la que que cree que “humildemente es mi mejor película”. Una historia a caballo entre el thriller, el misterio y su marcada forma de entender la comedia y que está protagonizada, entre otros, por Mario Casas, Blanca Suárez, Terele Pávez, Carmen Machi, Joaquín Climent y el actor malagueño Jaime Ordóñez, que hace de un peculiar mendigo que no para de hacer referencias al libro del apocalipsis.

‘El Bar’ es una película claustrofóbica, en la que cual ‘Diez Negritos’ de Agatha Christie mantiene a unos invitados encerrados sin poder salir, y en la que todos sospechan de todos. ¿Por qué el hípster que interpreta Mario Casas oculta su mochila? ¿Y por qué el otro sale a tomar café con una pistola? ¿Qué fue del hombre rollizo que entró al baño y del que nunca más se supo?

Un juego de buenos y malos que habla del miedo de la gente al terrorismo, a enfermedades como el ébola o sencillamente cualquier persona capaz de hacer el mal, y de cómo a veces “los buenos son malos disfrazados”, en palabras del director. De hecho, no se trata de saber quién es el malo en el sentido detectivesco de la palabra, el que ha cometido un crimen, sino “en el sentido moral”, hasta qué punto una persona puede engatusar a otra para llevarle a conseguir sus objetivos.

La película viene avalada por la Berlinale, en la que fue elegida para participar, pero sin embargo la historia se llega a hacer lenta y tediosa. Falta un punto de acción, y también más de esa comedia gamberra y agridulce de Álex; en el pase se escucharon risas, pero hay escenas que sabes que están filmadas así para que el espectador suelte una carcajada que no acababa de llegar. De todas maneras, la película se proyecta fuera de concurso, por lo que Álex no se juega nada. El gran público podrá verla en cines a partir del próximo 24 de marzo.

Fotos: Twitter @FestivalMalaga y @ElBar_Pelicula

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