‘Verano 93’, primera gran favorita del Festival de Cine de Málaga

Las quinielas del Festival de Málaga comienzan a apuntar a una posible ganadora, o al menos, un filme que saldrá bien parado en el palmarés de Biznagas: ‘Verano 1993’, película que se ha proyectado hoy y que es el debut cinematográfico de Carla Simón, cineasta que hasta la fecha había dirigido cortos como ‘Las pequeñas cosas’, ‘Lipstick’, o ‘Born Positive’. Una película que ya concursó en la Berlinale, y donde obtuvo el premio a la mejor ópera prima.
Un viaje a la Cataluña de los años 90, pero no de las grandes ciudades, sino a la más rural. La pequeña Frida -Laia Artigas- acaba de quedarse huérfana y pasa su primer verano con la que desde entonces es su nueva familia, un matrimonio con una hija pequeña que regentan un negocio de hostelería -David Berdaguer y Bruna Cusí-. Así, el espectador dará la mano a esta niña en su recién estrenada vida, rodeada de animales y huertas, mientras mientras aprende a aceptar la ausencia de su madre y a que tiene nuevos papá y mamá.

Rueda de prensa de ‘Verano 1993’

Una película fresca y tierna, cargada de improvisación -la directora explicó que los actores tenían libertad para los diálogos, sin ceñirse forzosamente al guion-. Y parte del encanto de ‘Verano 1993’ son sus dos protagonistas, Laia Artigas y su hermanita en la ficción Paula Robles, que tienen una química preciosa; la primera, como un diablo encantador que genera al espectador lástima y desesperación por sus comportamientos, y la segunda, como una pequeña mártir que tiene que lidiar con una hermana mayor que antes no tenía y que no le pone las cosas fáciles.
El desarrollo de la historia es lo de menos, más allá de ver este viaje interior de la niña Frida, que tiene un punto que puede recordar a otros terribles angelitos como la niña de la serie ‘Celia’; no es que sea mala, pero le toca vivir circunstancias que no vienen acompañadas de un manual de instrucciones.

En primer término, Laia Artiga, protagonista absoluta de la película

La frescura, la ternura y el buen trabajo actoral de todo el equipo protagonista hace que ‘Verano 1993’ haya hecho que el filme para muchos de la prensa especializada que acudió al pase en el Teatro Cervantes la comience a señalar como mejor película y/o mejor guion o dirección nobel. Además, pese a estar ambientada hace dos décadas no tira de nostalgia barata; los referentes noventeros son mínimos, más allá de un radiocassette o el que en un pequeño momente suene aquel grupo infantil, BomBom Chip. Pero Carla Simón ha cuidado mucho todos los aspectos, y el resultado es bastante redondo.

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